Un nuevo Especial DESCUBRES para que seguimos indagando en nuestra historia

por la historiadora Graciela Iuorno*

La Castellana fue construida en 1922 por el español Arsenio Martín y  su esposa Josefa Sariego en  el espacio que hoy conocemos como Valentina Sur en la ciudad de Neuquén. Don Arsenio llegó desde  Bahía Blanca, provincia de Bs As., estableciendo una Barrraca con acopios de frutos del país. Fue el primer procurador de Neuquén capital.

Se dice que fue quien acuñó la expresión muy popularizada en la región para dar cuenta de nuestra identificación con estas tierras regadas por los ríos: “quien bebe agua del Limay nunca se va del lugar”. Compro tierras en cercanías de Las Perlas donde construyó una casona emblemática entre las chacras aportándole una edificación con diseño europeo a orillas del río que expresa  la memoria de un momento  histórico de comienzo del siglo XX. La casa se conserva hoy como un trozo/huella de lugar memoria histórica local y su nombre es un trozo de memoria de España: la castellana.

Río Limay, zona Balsa Las Perlas. Ph. Juan Pablo Iozzia

La casa estaba rodeada de alamedas y  con puentes para poder ingresar en época de inundaciones y se utilizaba los fines de semana para paseo de los miembros de la familia numerosa (9 nueve hijos), amigos  e invitados que visitaban el lugar paradisiaco en las tarde de verano patagónico.

Fue presidente de la Comisión  que organizó los eventos del festejo de la nueva capital  con la presencia de autoridades nacionales de la época.  La casona fue escenario y anfitriona de reuniones de personalidades de la política local y regional, entre ellos el exgobernadorterritoriano Enrique Pillotto y el sr Casimiro Gómez quien donó parte de tierras -recibidas del Estado nacional tras la campaña militar-, para la radicación de la capital neuquina en el vértice de la Confluencia.

PH: neuqueninforma.gob.ar

Cuando falleció en la década del ochenta la casa fue vendida, funcionando un espacio recreativo de una mutual sindical y -en beneplácito de quienes consideramos  que fundamental y valiosa la preservación  del patrimonio arquitectónico,  histórico y  cultural  de una comunidad-, en 2017 el Consejo Deliberante de la ciudad por unanimidad declaró a La Castellana patrimonio histórico. La propiedad bajo esta normativa debe conservar la fachada exterior.  

Hoy rodeada de barrios cerrados y  lotes abiertos La Castellana es una construcción que representa un tramo de nuestra historia local. ¡Para los que no la conocen, visiten el lugar y disfruten de recorrido del río Limay que la engalana!!!

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*Graciela Iuorno es Profesora y Licenciada en Historia. Universidad Nacional del Comahue. Magister en Educación Superior, UNCo. Doctoranda por la UN-Centro de la Provincia de Buenos Aires-Tandil. Docente del Área Universal e investigadora en la Facultad de Humanidades-Cehepyc/Clacso. Investigadora en Grupos de Trabajo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales

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