Una vez más llega el gran día, ese en el que compartimos un nuevo material de nuestro travelblogger Germán Gaete. Junto con nuestro cronista recorreremos la región, el país y el mundo. Sherman te presenta los mejores destinos 2020.

 En la lista de Lonely Planet para visitar en 2020 figuran Costa Rica en el sexto puesto y Uruguay en el décimo por su diversidad tanto natural como de políticas sociales. La Paz, la capital de Bolivia se destaca entre las ciudades recomendadas subraya su renovada ambición y orgullo por las raíces indígenas, al tiempo que otros destinos sudamericanos como los parques naturales del Noreste argentino, la exuberante naturaleza de Misiones y Corrientes, así como de la selva amazónica. 

Germán Gaete para Descubres | @sherman_gok

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 Vamos a ver alguna de ellas.

Costa Rica.

Enarbola la bandera del turismo sostenible con su vasta biodiversidad que atrae a visitantes ansiosos por ver perezosos dormidos en los árboles, ranas de ojos rojos que paralizan a sus depredadores y ballenas en el Pacífico. Los costarricenses comprenden la importancia de preservar su porción de paraíso tropical. Viven en armonía con sus vecinos, desde hormigas cortadoras de hojas hasta jaguares. El 90% de la energía del país es creada por fuentes renovables, y podría convertirse en uno de los primeros países neutrales en carbono en 2020. Los amantes de la aventura pueden caminar por volcanes o andar en tirolina, mientras que aquellos que ansían “tiempo para mí” pueden disfrutar de retiros de yoga y experiencias de spa. La frase “Pura vida” es más que un dicho, es una forma de vida.

Uruguay.

Con 660 kilómetros de Río de la Plata y la costa atlántica, una floreciente industria vitivinícola, aguas termales burbujeantes y un sinfín de pastizales ondulados donde la grandeza de América del Sur se siente seductoramente tangible, Uruguay tiene algo para todos. El país también ha defendido con orgullo una agenda social progresista en los últimos años: desde la legalización de la marihuana y la aceptación abierta de los derechos LGBTQ, hasta la promoción del turismo sostenible. 

Pero lo que más recuerdan los visitantes son las personas tranquilas, acogedoras y sencillas de Uruguay, y la sutil pero profunda belleza del paisaje del país, desde la larga e indómita costa atlántica hasta los ilimitados espacios abiertos de las pampas.

EL PROGRAMA COMPLETO

Bután.

Este pedacito de edén himalayo conocido como El Reino de Bután, funciona con un modelo de “Alto Valor con Bajo Impacto” del turismo: los viajeros sólo pueden entrar en el país con un operador turístico aprobado cuya principal función será organizar los vuelos exteriores y las excursiones internas. Todos los visitantes deben pagar una tarifa diaria de unos 170 dólares en temporada baja, pago que incluye gastos básicos como el techo (un hotel de 3 estrellas), las comidas, un guía local con licencia, transporte y equipo técnico de excursionismo. De este dinero, 55 euros van a parar a las cuentas de salud y educación de la zona, así como a la construcción de infraestructura sostenible. Se trata de una política de turismo infrecuente, y sirve para frenar la afluencia masiva de visitantes que en los últimos años están experimentando Tailandia o Camboya.

Para el turista la recompensa es recorrer rutas de montaña inmaculadas en compañía de personas cuyas creencias budistas sintonizan con el entorno de forma excepcional. En términos de sostenibilidad, Bután juega en otra liga: es prácticamente el único país del mundo con huella de carbono negativa y en el 2020 se convertirá en un país totalmente ecológico.

La Paz.

Quizás son las cápsulas que se deslizan sobre La Paz a lo largo del sistema de teleférico más grande del mundo los signos más obvios de su ambición recién descubierta. Solo había tres líneas en 2014, pero habrá 11 en 2020. Abajo, la ciudad una vez monótona avanza hacia un futuro más radiante e inspirado con encanto y autenticidad.

Todos, desde un extravagante arquitecto autodidacta hasta los chefs que egresan de las nuevas escuelas culinarias, están prosperando aquí. Y no debido a algunas ideas prestadas y tendencias mundiales, sino más bien debido a un renovado sentido de orgullo por las raíces indígenas de Bolivia. No es difícil ver por qué cada vez más turistas se quedan en La Paz antes de aventurarse más lejos.

Noreste de Argentina.

Con las cataratas más impresionantes de América del Sur, una rica historia regional y excepcionales condiciones para observación de la vida silvestre, el noreste de Argentina debería estar en la lista de todos. Además de Iguazú, una de las siete maravillas naturales del mundo, el recién acuñado Parque Nacional Iberá está listo para convertirse en una de las mayores atracciones de Argentina.

Parque Nacional Iberá, en Corrientes

Es una historia de éxito inspiradora de cómo restaurar la naturaleza puede tener un impacto positivo en las comunidades adyacentes. La repoblación está trayendo de vuelta la fauna nativa, desde el guacamayo de alas verdes hasta los ciervos y jaguares. Además, todo el país sigue teniendo gran valor para los viajeros.

Amazonía brasileña.

Es el mundo natural en estado puro: un lugar antiguo con su vida silvestre policromática y su flora caótica parece prácticamente alucinógeno. Esta jungla brumosa es el hogar de algunas de las plantas y animales más raros del mundo, así como de comunidades que han permanecido como guardianes de esta gran extensión verde durante siglos. A medida que cambia el clima de nuestro planeta, la conservación de la Amazonía brasileña se ha convertido en primordial. Los viajes reflexivos y bien planificados al bosque más importante de la tierra responderán en 2020 los esfuerzos sostenibles, y beneficiarán a las comunidades locales y la economía nacional.

Macedonia del Norte

En las listas de viajes “Lo mejor de”, donde abundan los aniversarios y las inauguraciones de aeropuertos, rara vez se da la ocasión para celebrar el cambio de nombre de un país. Este es el caso de Macedonia del Norte –más conocido como Macedonia a secas–, que cambió de nombre tras décadas de debate político con la vecina Grecia. El acuerdo, firmado en el 2018, generó un momento de amor vecinal y remodeló la imagen internacional de la pequeña nación del corazón de los Balcanes.

Ya es conocida por su gastronomía, sus tradiciones antiguas y su naturaleza, pero en el 2020 los entusiastas de la cultura y la aventura tendrán nuevas excusas para visitarlo gracias a la incorporación de nuevas rutas aéreas al lago Ohrid, protegido por la Unesco, y al recién inaugurado High Scardus Trail, una ruta de 495 km que recorre los picos más espectaculares de la región.

Aruba

Aruba, una pequeña isla del Caribe holandés frente a las costas de Venezuela, tiene un. Son un poco más de 100 mil arubeños los que están preparados para recibirnos sus playas claras con oleaje suave y clima seco.  Aruba se ofrece como campo de experimentación de soluciones de energía renovable y está preparando la implantación en 2020 de la prohibición absoluta de todo el plástico de un solo uso y de los protectores solares que destruyen los arrecifes. Con algunos nuevos alojamientos en casas particulares y nuevas experiencias, una Aruba más auténtica y sostenible espera al viajero en sus playas prístinas con palmeras.

Esuatini (Suazilandia)

Pequeño, agradable y rico en cultura, aventuras y fauna mítica, el ahora llamado Reino de Esuatini (antaño Suazilandia) es uno de los destinos más infravalorados (y menos visitados) de África. Ha cambiado de nombre también y es la última monarquía que sigue en el poder en un país del continente. Un nuevo aeropuerto internacional, además de las mejoras en la infraestructura de las carreteras, zonas de conservación y la capital esperan aumentar el número de visitantes en los próximos años; y si se visita en el 2020, el viajero podrá verlo todo desde primera fila.

La diversidad paisajística de parques y reservas regala un descubrimiento fascinante tras otro, ya sea en forma de tirolinas, senderismo, rafting de aguas bravas o espectaculares encuentros con rinocerontes. Si a todo ello se le añade una imperante sensación de paz y los cautivadores eventos culturales, el viajero regresará a casa con una sonrisa de oreja a oreja.

A viajar, ¡que se acaba el mundo!

Fuente: Hosteltur.com, Lonely Planet.

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