El temporal de 1957 afectó a todo el Alto Valle y fue por él que decidieron la creación de Parque Norte. Este artículo será la primera parte de un registro de inundaciones históricas que afectaron la región.

por la historiadora Graciela Iuorno*

Corría el año 1957 y, en los exTerritorios Nacionales (1884/1955), se debatían las bases fundamentales  de sus constituciones, y la convocatoria a elecciones permitió a los ciudadanos patagónicos elegir por voto popular a sus gobernadores –antes eran nombrados por el poder central-. Los convencionales constituyentes redactaron la constitución y en las elecciones triunfó a nivel nacional y local la UCRI, con el peronismo proscripto.   

En noviembre de 1957, un temporal afectó a todo el Alto Valle por igual. En la ciudad de Neuquén el agua traspasó las vías del ferrocarril y los barrios más afectados fueron ‘Villa Farrel’, ‘Colonia Confluencia’, ‘Sapere’ y ‘Barrio Nuevo’.

B. Villa Farrel
B. Sa.Pe.Re – Neuquén

Se realizó un censo con los damnificados para verificar los daños ocasionados por el temporal, que afectó prácticamente a casi todas las casas, muchas de ellas construidas con adobe y con pisos de tierra.

Recordaba un antiguo vecino: “Era una tarde en el mes de noviembre, se empezó a nublar y se largó la tormenta… se había hecho una defensa y toda el agua de la barda caía para el centro. En Villa Farrel iba por la calle Alderete y caía en la calle Alem, cruzaba la vía y llegaba el agua hasta la calle Saturnino Torres que luego iba a parar al río Limay… Ese día llovió tanto que se tapó el canal y volvió el agua para acá. Reventó el canal y el agua entró por las ventanas de las casas, de la escuela, … sobre el canal había álamos, tiro algunos árboles, techos… sobre el oeste desagotaba en Bouquet Roldán…” (testimonio oral, Taller Barrio Villa Farrel, GHReFo, noviembre, 2000)   

Otro vecino recuerda: “desde la ventana de nuestra casa veíamos pasar un mantel y objetos que seguro eran de una mesa servida…yo iba a la primaria y esos recuerdos me quedaron muy fijados en la memoria…” (testimonio, taller Villa Farrel, cit.).

Tras las inundaciones se conformó una comisión Vecinal Pro-Defensa Villa Farrel para presentar a las autoridades, tanto del gobierno de la provincia como municipal de la capital, con una propuesta de desviación, de la llamada obra de defensa, por la denominada punta de sierra “Boca del Sapo”. A criterio de la comisión, presentaba más garantías a la villa, a la ciudad capital y a sus alrededores (Carpeta inundaciones, Acta 20/11/57 y Nota 21/11/57. AHM).

Se construyeron nuevas defensas aluvionales que evitaron los grandes zanjones en las calles que corrían del Norte a Sur como Jujuy y Bouquet Roldán que aislaban a los pobladores que tenían que ser cruzados por los bomberos.

Un testimonio nos contó: “Yo vivía en C.H. Rodríguez y con las lluvias el agua pasaba como un río, una correntada y bajaba de todo y al que le tocaba, le tocaba… por los gravísimos aluviones se determinó la necesidad de realizar obras de defensa… que consistirían en diques escalonados, en cañadones y forestación intensiva en el área” (M.B., GHReFO, 1999).

Foto de la calle C.H. Rodríguez

Se destruyeron más de cuarenta viviendas, vastas zonas de la ciudad quedaron cubiertas de gruesas capas de material sólido depositadas en las calles y en el interior de las casas. En 1959, el intendente de la ciudad de Neuquén solicitó al Ministerio de Agricultura de la Nación la colaboración técnica y económica para encarar una solución: la forestación en la parte norte de la ciudad, que hoy cuenta con el predominio de cipreses, eucaliptos, olmos y  pinos.

Fotos actuales de parque Norte Ph: Juan Pablo Iozzia

Como nota de color  y desde la  experiencia personal/familiar  comparto relatos de mi vida.  Mis padres, que por ese entonces vivían en la chacra y hacían las compras una vez al mes  en el centro de Roca,  se tuvieron que quedar, tras el temporal,  en la casa de una tía. Por fortuna era una casa grande, porque tuvo que contener a unos cuantas personas. Lo que ellos recuerdan es que me ‘largué a caminar’ por primera vez en la vivienda que nos alojó, ante la sorpresa de todos. Por ello, en la memoria de la familia está esa fecha de noviembre de 1957, y el triste recuerdo de la inundación con personas en las copas de los árboles y  distintos objetos que arrastraba la corriente.”

Graciela Iuorno
Foto de una camioneta volcada (25.12.1951) – Gentileza Abuelo ‘Mingo’ Iuorno

*Graciela Iuorno es Profesora y Licenciada en Historia. Universidad Nacional del Comahue. Magister en Educación Superior, UNCo. Doctoranda por la UN-Centro de la Provincia de Buenos Aires-Tandil. Docente del Área Universal e investigadora en la Facultad de Humanidades-Cehepyc/Clacso. Investigadora en Grupos de Trabajo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales

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